María de las Lajas, madre de nuestra Iglesia, Cuerpo de Cristo 

Maria-madre-del-cuerpo-de-Cristo.jpg - 68.79 kBEste próximo 16 de septiembre celebramos como Iglesia Diócesana de Ipiales la fiesta de nuestra madre y patrona, Nuestra Señora de las Lajas. Ella ha acompañado, al rededor de 263 años, el caminar de tantas y tantas generaciones que han habitado en nuestra región fronteriza colombo- ecuatoriana desde la rivera del Guaitara como custodia de la fe de nuestros pueblos.

Para nuestra región es el "orgullo de nuestra raza". Con el esplendor de su santuario ella muestra la hermosura de la arquitectura que expresa la grandeza de la fe que corre por las venas de todos los nariñenses. Gracias a ella tenemos uno de los templos "más hermosos" del mundo. Nuestra Señora ha permitido que nos enorgullezcamos por el "milagro en el abismo". 

En la imagen de Nuestra Señora de las Lajas vemos el rostro maternal de Dios. Ella con los rasgos mestizos nos enseña que Dios es cercano a los hombres y, de manera especial, camina con el pueblo nariñense. Vestida como el sol y con la luna bajo sus pies, es la Madre de Dios y Madre de todos los hombres.

María es la madre del cuerpo real de Cristo y también de su cuerpo místico. El Evangelio de San Juan nos dice: "Jesús viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dijo a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dijo al discípulo: Ahí tienes a tu madre" (Jn 19, 26-27). En esta frase, la Iglesia reconoce que en la persona del Discípulo amado, Jesús, nos entregó a María por madre a los discípulos de ayer, de hoy y de siempre.

El Cuerpo Místico de Cristo, conformado por todos los bautizados, somos "hijos de Dios", pero al mismo tiempo por Jesucristo recibimos un don enorme: la filiación a su madre, María. Ella caminó junto a su hijo amadísimo desde el momento de su encarnación, pasando por su ministerio en la tierra hasta llegar a la pasión, muerte y resurrección, de manera especial acompañó a la Iglesia en el momento de su nacimiento en pentecostés: "Todos ellos perseveraban en oración, con un mismo espíritu, en compañia de algunas mujeres, de María la madre de Jesús y de sus hermanos" (Hch 1,14)

Animados por la protección maternal de María, Nuestra Señora de las lajas, continuemos con nuestro compromiso de edificar el Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia, para que podamos vivificar y comprometer a mas hermanos en el proceso evangelizador de nuestra Diócesis de Ipiales.

RESEÑA HISTÓRICA

"La perla más bien pulida

que en fina concha se cuaja

es la Virgen de las Lajas

en la Laja Aparecida"

(Fray Juan de Santa Gertrudis O.F.M)

Refiere la tradición que una indiecita, llamada, María Mueses de Quiñones, que se dirigía de Potosí a Ipiales, un día de 1750, junto con su hija Rosa, pasaban por este paraje muy peligroso y una gran tempestad las obligó a buscar refugio en una cueva que allí existía. Entró con mucho miedo por las creencias de la presencia del diablo en ese lugar, pero más grande fue su asombro cuando la niña que era sordomuda de nacimiento le dijo: "mamita, mamita, la Mestiza me llama" (este fue el primer milagro de la Virgen de las Lajas). El 15 de septiembre de 1754 los Ipialeños contemplaron por primera vez la imagen de la Virgen de las Lajas tal como la vemos hoy, es por eso que en esta fecha se celebraba cada año la fiesta tradicional.

A raíz de esta aparición, se inicia la construcción de la primera Iglesia pajiza por Fray Gabriel Villafuerte en 1754.
El 21 de abril de 1769, Eusebio Mejía y Navarro (cura obrero), inicia la construcción del segundo templo que terminó 7 años más tarde. Entre 1859 – 1893 fue construido el tercer templo por el P. José María Burbano España Lara. A este templo se le llamó ya oficialmente el Santuario de Nuestra Señora del Rosario de las Lajas.

SAN EZEQUIEL MORENO DIAZ, obispo de Pasto, el 15 de septiembre de 1899, en acto solemne bendijo la primera piedra. El 1 de Enero de 1916 se inicia la construcción del actual templo, de este proyecto participaron los capellanes: José María Cabrera, Ángel María chamorro, Justino Mejía y Mejía, quienes hicieron posible este majestuoso templo de estilo neogótico. 

El 16 de septiembre de 1952 por voluntad del Santo Padre Pio XII, la imagen de la Virgen de las lajas es coronada canónicamente, por esta razón ahora se celebra la fiesta en la fecha de este acontecimiento. El mismo Santo Padre Pio XII, el 30 de agosto de 1954 concede a este Templo – Santuario, el más hermoso de América, el título de BASILICA MENOR.

El 19 de noviembre de 1904, el padre José María Cabrera tomo posesión de la capellanía. Se dedicó a la dura tarea de conseguir los materiales necesarios y la construcción de los caminos para el transporte de los mismos. El primero de enero de 1916 se inició el trabajo de los cimientos desde el fondo del rio, siendo Obispo de Pasto Monseñor Leónidas Medina. El 16 de agosto del mismo año fue nombrado Capellán el padre Ángel María Chamorro, de talento práctico y mansedumbre admirable. Logró avanzar hasta el primer cuerpo de la Basílica y agobiado por una enfermedad violenta murió el 30 de mayo de 1941.

Monseñor Emilio Botero González nombró como Capellán a Monseñor Justino Mejía y Mejía, quien se había desempeñado como vicario parroquial desde 1929. Monseñor Diego María Gómez Tamayo aprobó los planos definitivos y se continúo la obra en honor a la Madre de Dios y de los hombres.

 

 

 

Formación de laicos

Escuchando al Papa

Un encuentro con la Palabra (2)

Conociendo Nuestra Diócesis

Lectio Divina

Descargas

Localización

Calendario de Eventos

Septiembre 2018
L M X J V S D
1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Galería de Imágenes

Galería de Videos